De nuestro campo y ribera,

Y porque más lo preciaras,

Ojalá tú lo probaras,

Antes que yo lo dijera.

Porque cuanto alabo aquí

De su crédito lo quito;

Pues el contentarme a mí

Bastará para que a ti

No te venga en apetito.

Licio mucho más le hablara,