Alzas igual al mar la altiva frente,

Respeta humilde los antiguos muros.

29. La tempestad y la calma

Yo vi del rojo sol la luz serena

Turbarse, y que en un punto desparece

Su alegre faz, y en torno se oscurece

El cielo con tiniebla de horror llena.

El austro proceloso airado suena,

Crece su furia, y la tormenta crece,

Y en los hombros de Atlante se estremece