Medir queriendo en competencia loca

Saber divino con engaño humano.

Agua en las aguas busca, y con la mano

El árbol fugitivo casi toca;

Huye el copioso Erídano a su boca,

Y en vez de fruta toca el aire vano.

Tú, que espantado de su pena, admiras

Que el cercano manjar en largo ayuno

Al gusto falte y a la vida sobre,

¿Cómo de muchos Tántalos no miras