En flacas alas el incierto vuelo.

Muerte tras luengos años no le espanta,

Ni la recibe con indigna queja,

Mas con sosiego grato y faz amiga.

Al fin, muriendo con pobreza tanta,

Ricos juzga sus hijos, pues les deja

La libertad, las aves y la liga.

BALTASAR DEL ALCÁZAR

32. Una cena

En Jaén, donde resido,