En que se guarden sus nombres

Mejor que en tablas de mármol

O que en láminas de bronce.

No hay verde fresno sin letra,

Ni blanco chopo sin mote;

Si un valle Angélica suena,

Otro Angélica responde.

Cuevas do el silencio apenas

Deja que sombras las moren,

Profanan con sus abrazos