Así los dioses con amor paterno,

Así los cielos con amor benigno,

Nieguen al tiempo que feliz volares

Nieve a la tierra.

Jamás el peso de la nube parda

Cuando amanece en la elevada cumbre,

Toque tus hombros ni su mal granizo

Hiera tus alas.

DON PEDRO
CALDERÓN DE LA BARCA

60.