Y a convertirse vino

En purpúreo el dorado vellocino.

¡Oh inocencia ofendida,

Breve bien, caro pasto, corta vida!

Rica con sus penachos y copetes,

Ufana y loca, con ligero vuelo

Se remonta la garza a las estrellas,

Y, puliendo sus negros martinetes,

Procura ser allá cerca del cielo

La reina sola de las aves bellas: