Por ser el natal dichoso
De Alimenón de Toledo.
Su bravo alcaide Aliatar,
De la hermosa Zaida amante,
Las ordena celebrar
Por si la puede ablandar
El corazón de diamante.
Pasó, vencida a sus ruegos,
Desde Aravaca a Madrid;
Hubo pandorgas y fuegos,
Por ser el natal dichoso
De Alimenón de Toledo.
Su bravo alcaide Aliatar,
De la hermosa Zaida amante,
Las ordena celebrar
Por si la puede ablandar
El corazón de diamante.
Pasó, vencida a sus ruegos,
Desde Aravaca a Madrid;
Hubo pandorgas y fuegos,