La sangrienta lid dudosa,
Y todo en torno resuena.
La bella Zaida ocupó
Sus dorados miradores
Que el arte afiligranó,
Y con espejos y flores
Y damascos adornó.
Añafiles y atabales,
Con militar armonía,
Hicieron salva, y señales
La sangrienta lid dudosa,
Y todo en torno resuena.
La bella Zaida ocupó
Sus dorados miradores
Que el arte afiligranó,
Y con espejos y flores
Y damascos adornó.
Añafiles y atabales,
Con militar armonía,
Hicieron salva, y señales