¡Alah te salve! decían,
¡Dete el Profeta favor!
Causaba lástima y grima
Su tierna edad floreciente:
Todos quieren que se exima
Del riesgo, y él solamente
Ni recela ni se estima.
Las doncellas, al pasar,
Hacen de ámbar y alcanfor
Pebeteros exhalar,
¡Alah te salve! decían,
¡Dete el Profeta favor!
Causaba lástima y grima
Su tierna edad floreciente:
Todos quieren que se exima
Del riesgo, y él solamente
Ni recela ni se estima.
Las doncellas, al pasar,
Hacen de ámbar y alcanfor
Pebeteros exhalar,