Acerquen a mis oídos
Las campanas de León,
Como ese doncel, que ufano
Tanto asombro viene a dar
A todo el pueblo africano,
Es Rodrigo de Vivar,
El soberbio castellano.
Sin descubrirle quién es,
La Zaida desde una almena
Le habló una noche cortés,
Acerquen a mis oídos
Las campanas de León,
Como ese doncel, que ufano
Tanto asombro viene a dar
A todo el pueblo africano,
Es Rodrigo de Vivar,
El soberbio castellano.
Sin descubrirle quién es,
La Zaida desde una almena
Le habló una noche cortés,