Que no le debo ofrecer
A otra persona en Madrid.
Ella, el rostro placentero,
Dijo, y turbada: señor,
Yo le admito y le venero,
Por conservar el favor
De tan gentil caballero.
Y besando el rico don,
Para agradar al doncel,
Le prende con afición
Que no le debo ofrecer
A otra persona en Madrid.
Ella, el rostro placentero,
Dijo, y turbada: señor,
Yo le admito y le venero,
Por conservar el favor
De tan gentil caballero.
Y besando el rico don,
Para agradar al doncel,
Le prende con afición