bien oiréis lo que decía:

—Si tú quisieses, Granada,

contigo me casaría;

darete en arras y dote

a Córdoba y a Sevilla.

—Casada soy, rey don Juan,

casada soy, que no viuda;

el moro que a mí me tiene

muy grande bien me quería.

4. Romance del rey moro que perdió Alhama