Del obstruido estanque y del molino
Recuerden ya las aguas el camino:
El intrincado bosque el hacha rompa,
Consuma el fuego: abrid en luengas calles
La obscuridad de su infructuosa pompa.
Abrigo den los valles
A la sedienta caña;
La manzana y la pera
En la fresca montaña
El cielo olviden de su madre España;