Por eso mereces, rey,

una pena muy doblada:

que te pierdas tú y el reino,

y aquí se pierda Granada.—

«¡Ay de mi Alhama!»

5. Romance de Rosa fresca

—Rosa fresca, rosa fresca,

tan garrida y con amor,

cuando vos tuve en mis brazos,

no vos supe servir, no;