¡Salve, llama creadora del mundo,

Lengua ardiente de eterno saber,

Puro germen, principio fecundo

Que encadenas la muerte a tus pies!

Tú la inerte materia espoleas,

Tú la ordenas juntarse y vivir,

Tú su lodo modelas, y creas

Miles seres de formas sin fin.

Desbarata tus obras en vano

Vencedora la muerte tal vez;