No consoláis vosotras mis pesares?

¡Oh! los que no sabéis las agonías

De un corazón que penas a millares

¡Ay! desgarraron y que ya no llora,

¡Piedad tened de mi tormento ahora!

¡Oh dichosos mil veces, sí, dichosos

Los que podéis llorar! y ¡ay! sin ventura

De mí, que entre suspiros angustiosos

Ahogar me siento en infernal tortura.

¡Retuércese entre nudos dolorosos