Que hasta hoy a nadie se tuvo

Iván de Vargas y Acuña.

—Pase el Acuña y perdone—

Dijo el mozo en faz de fuga,

Pues teniéndose el embozo

Sopla un silbato, y se oculta.

Paró el jinete a una puerta,

Y con precaución difusa

Salió una niña al balcón

Que llama interior alumbra.