Por su mujer desposarla?—

Asida a un brazo desnudo

Una mano atarazada

Vino a posar en los autos

La seca y hendida palma,

Y allá en los aires «¡Sí, JURO!»

Clamó una voz más que humana.

Alzó la turba medrosa

La vista a la imagen santa...

Los labios tenía abiertos,