Y en su dolor profundo
La humanidad entera
El nuevo oriente espera
De un sol de redención.
Corrieron veinte edades
Desde el supremo día
Que en esa cruz te vía
Morir Jerusalén;
Y nuevas tempestades
Surgieron y bramaron,
Y en su dolor profundo
La humanidad entera
El nuevo oriente espera
De un sol de redención.
Corrieron veinte edades
Desde el supremo día
Que en esa cruz te vía
Morir Jerusalén;
Y nuevas tempestades
Surgieron y bramaron,