Se oyen los cantos de la alegre trilla;

Suenan los ecos de la tarda siega;

Ardiente el sol en el espacio brilla;

El cielo azul su majestad despliega,

Y duermen a la sombra los pastores,

Y se abrasan de sed los segadores.

Presta sombra a la rústica majada

La noble encina que a la edad resiste;

En su copa de fruto coronada

La vid de verde majestad se viste;