Aún añadiré que todo lo que se mueve por sí mismo, permanece sujeto á la acción de agentes ó facilita espacios que permitan colocación y movimiento á otros cuerpos; nada que no sea cuerpo goza del derecho de moverse ó ser movido; el vacío le deja campo libre; así, además de los cuerpos, además del espacio, no hay una tercera clase de entidades que tengan existencia en la Naturaleza: ni nuestros sentidos perciben ni la razón alcanza lo contrario; lo que no es materia ni espacio es propiedad ó accidente; propiedades de los cuerpos son aquellas condiciones que están dadas conjuntas con las cosas de las que no pueden separarse y á las que no se pueden arbitrariamente agregar, tal como el calor respecto del fuego, el peso respecto de las piedras, la fluidez del agua, la tangibilidad de todos los cuerpos, la intangibilidad del espacio; pero por lo contrario, la esclavitud, libertad, riqueza, pobreza, guerra, paz y todos los modos de la existencia que pueden variar sin que se altere la naturaleza de las cosas reciben el nombre de accidentes.

463. Tempus item per se non est, sed rebus ab ipsis...

El tiempo tampoco existe por sí; lo percibimos con relación á las cosas, como atravesado en la continuación, desde el origen, por el momento actual y por la secuencia. Nadie puede sentir el tiempo en el instante en que desligado lo considere del movimiento de las cosas ó de la plácida quietud.

468. Denique Tyndaridem raptam, belloque subactas...

También cuando se habla de la robada Tindárida[14] y de la guerra que arruinó á las troyanas gentes, debemos reconocer que esos hechos no existieron por su propia virtualidad: cuando el curso de los acontecimientos deja atrás irrevocablemente unos cuantos siglos de los hombres, lo que ocurre es que unos hechos han dado lugar á otros; así se prueba que todos los sucesos accidentes son de los cuerpos ó del espacio.

[14] La robada Tindárida: se trata de Helena, hija de Júpiter y de Leda; esta última era esposa de Tíndaro, rey de Occalia. Helena fué robada por Teseo, rey de Atenas; después casó con Menelao, rey de Lacedemonia, y fué robada nuevamente por Páris, hijo de Príamo, rey de Troya.

475. Denique materies si rerum nulla fuisset...

Si no existiese la materia de las cosas ni tampoco el lugar ó espacio en que las cosas tienen su lugar, ni el fuego amoroso que la hermosura de Helena despertó en el corazón del frigio raptor habría encendido una guerra que produjo muchas batallas, ni la célebre máquina construida por los Griegos habría vomitado ejércitos que á sangre y fuego destruyeron á Troya. Bien puedes ver que los acontecimientos no tienen una existencia real como los cuerpos y el espacio, sino son modificaciones de esos dos principios.

487. Corpora sunt porro partim primordia rerum...

Bajo el nombre de cuerpos comprendemos los elementos simples de la Naturaleza y también todos los seres que de ellos pueden formarse. Los elementos son indestructibles, y su indivisibilidad en todo se demuestra. Difícil, sin embargo, es concebir su perfecta solidez cuando consideramos que el sonido, la voz y el rayo atraviesan las paredes de las casas; que el hierro metido en el fuego se hace incandescente; que del seno de los volcanes saltan desmenuzadas duras piedras; que el oro, por la acción del fuego, se liquida y el hielo se deshace; que el frío y el calor se transmiten á la plata; que si tenemos en las manos un vaso, nos impresionamos de la temperatura de los cuerpos líquidos que en él vertemos. Luego en los objetos no existe solidez perfecta. Pero á fin de que mejor domines estas verdades que la Naturaleza muestra y la razón demuestra, voy á auxiliarte con algunas reflexiones encaminadas á hacerte observar que aunque todos los cuerpos no sean completamente sólidos, lo son los elementos simples que los integran.