Cual esclava muere,

Entre hierros gime,

Dichoso quien puede

Darla libertad.

Manila, 12, 9, 91.—El autor J. R.


[Anónimo] ¡Qué iniquidad! Sr. Director del periódico Hongkong Telegraph.—Muy señor mío.—Por decreto de la superior Autoridad del Archipiélago Filipino ... [Deplora el destierro de Rizal.]


[Fol. 29 vto.]

[Carta de Dimasalang (Rizal.) Hong-kong 24 Mayo 1892.—2 Reduaaele Terrace.—Al H∴ Tenluz.—Querido h∴ (Después de censurar un artículo publicado en el periódico La Solidaridad, cuyo autor era un tal Lete que le ofende y cuya satisfacción la deja al arbitrio prudente del comité, dice:) Repito una vez más. No comprendo la razón del ataque, cuanto que yo me dedico ahora á preparar á nuestros paisanos un seguro refugio en caso de persecución y á escribir algunas obras de propaganda, que dentro de poco saldrán á luz. El artículo además es altamente impolítico y perjudicial para Filipinas. ¿Porqué decir que lo primero que necesitamos es tener dinero? Lo sabido se calla y no se lava la ropa en público.—Saludo fraternalmente á todos.—Suyo afmo.—Dimasalang.