Ramon Blanco

Hé aquí la carta autógrafa de Luis Taviel de Andrade, cuya parte subrayada hace el facsímil N.o 1.

9 Dbre. 1905.

Sr. Don W. E. Retana

Mi distinguido amigo. Mil gracias por su felicitación y crea que lo mismo le deseo en el venidero año que promete ser pródigo en disturbios á juzgar por el princípio; allá veremos.

V. no me molesta jamás y puede hacerme cuantas preguntas quiera, que puede tener la seguridad que le serán contestadas con prontitud y completa sinceridad.

Mis respuestas á sus últimas son las siguientes:

Rizal jamás creyó fuese sentenciado á la última pena, y su asombro se comprobó ante el Consejo: después de ésto en mi opinión si no dejó de concebir esperanzas (pues ¿quien no las tiene?) de indulto, creo que eran casi borradas, pues se hizo cargo de su verdadera situación y se preparó á bien morir. Insisto que aparte de la poca esperanza que pudiera tener murió como un bravo, cayendo boca arriba, de donde fué recogido después de visto por todos los concurrentes (que fueron muchos) en un coche mortuorio, disponiendo el Gobernador Civil (Manuel Luengo) su traslación. Se ignora (creo que fué la fosa común) el sitio, para que durmiera el sueño de los justos en el mayor olvido de sus compatriotas. A muchos ví que con iguales motivos era preciso cojerlos á puñados para ponerlos en el sitio del suplicio.

Las gestiones que para su indulto hicieron creo que pocas ó ninguna pues en aquella época de terror era indispensable mucha sangre para aplacar los ánimos (estos comentarios los hago con toda reserva pues no debo ser yo quien juzgue la conducta de aquellos prohombres). Sí le diré que el General Blanco se opuso con toda su energía al fusilamiento y que no lo llevó á efecto á pesar de las reiteradas órdenes del Gobierno: su sucesor se encargó de lo demás.

Le indicaré al auditor general Peña que podrá ilustrarle ese punto que desea saber pues se encontraba á la sazón, por aquel entonces desempeñando el cargo de auditor general. Creo que se encuentra en esa y le será fácil ponerse al habla con él.