30 Y eštaba lexos de ellos un hato de muchos puercos paciendo:
31 Y los demonios le rogaron diziendo, Si no echas, permittenos que vamos en aquel hato de puercos.
32 Y dixoles, Id. Y ellos šalidos fueronše en aÿl hato de puercos: y heaqui, todo el hato de los puercos še precipitó de [un] dešpeñadero en la mar, y murieron en las aguas.
33 Y los porqueros huyeron, y viniendo à la ciudad, contaron todas las cošas, y
loque auia paššado con los endemoniados.
34 Y heaqui, toda la ciudad šalió à recebir à Iešus: y quando lo vieron,
rogavanle que še fueše de šus terminos.
CAPIT. IX.
Entonces entrando en [un] navio paššó de la otra parte, y vino à šu ciudad.
2 Y heaqui, le truxerõ [un] paralytico echado en [una] cama: y viendo Iešus la fe dellos, dixo ál paralytico: Confia hijo; tus peccados te šon perdonados.
3 Y heaqui algunos de los Ešcribas dezian dentro de ši: Ešte blašphema.
4 Y viendo Iešus šus penšamientos, dixo, Porqué penšays malas cošas en vueštros
coraçones?