22 Y ši aquellos dias no fueššë acortados, ninguna carne šeria šalva: mas por
cauša de los Ešcogidos, aquellos dias šeàn acortados.
23 Entonces ši alguien os dixere, Heaqui eštá el Chrišto, ò alli, no creays.
24 Porque še levãtaràn falšos Chrištos, y falšos prophetas: y daràn šeñales grandes y prodigios: de tal manera que engañaràn, ši es poššible, aun à los Ešcogidos.
25 Heaqui os lo he dicho antes.
26 Anšique ši os dixeren, Heaqui en el dešierto eštà: no šalgays. Heaqui en
camaras: no creays.
27 Porque como relampago que šale del Oriëte, y še mueštra hašta el Occidente
anši šerà tãbien la venida del Hijo del hombre.
28 Porque donde quiera que eštuviere el cuerpo muerto, alli še juntaràn las
aguilas.
29 Y luego dešpues de la afflicion de aquellos dias, el Sol še ešcurecerà: y la Luna no darà šu lumbre: y las eštrellas caeràn del cielo: Y las virtudes de los cielos šeràn commovidas.
30 Y entonces še moštrarà la šeñal del Hijo del hombre en el cielo, y entonces lamentarán todos los tribus de la tierra, y veràn al Hijo del hombre que vendrà šobre las nuves del cielo con grande poder y gloria.
31 Y embiarà šus Angeles con trompeta y gran boz: y juntarán šus ešcogidos de
los quatro vientos del un cabo del cielo hašta el otro.