40 Y rešpondiendo el Rey, dezirleshá, De cierto os digo que en quanto [lo]
hezištes à uno deeštos mis hermanos pequeñitos, à mi [lo] hezištes.

41 Entonces dira tãbien à los ÿ [eštarán} à la yzquierda, Yd os de mi
malditos al fuego eterno ÿ eštá aparejado para el diablo y šus angeles.

42 Porque tuve hambre, y no me dištes de comer: tuve šed, y no me dištes de
bever.

43 Fue huešped, y no me recogištes: dešnudo, y no me cubrištes, enfermo, y en
la carcel [eštuve}, y no me višitaštes.

44 Entonces tambien ellos le rešponderan diziendo, Señor, quando te vimos hambriento, ó šediento, ô huešped, ô dešnudo, ô enfermo, ô en la carcel, y no te šervimos?

45 Entonces rešponderleshá, diziendo, De cierto os digo [que] en quanto no [lo] hezištes à uno de eštos pequeñitos, ni à mi [lo] hezištes.

46 Y iran eštos al tormento eterno, y los juštos à la vida eterna.

CAPIT. XXVI.

Y Aconteció que como uvo acabado Iešus todas eštas palabras, dixo á šus
Dišcipulos,

2 Sabeys que dentro de dos dias še haze la Pašcua: y el Hijo del hombre es
entregado para šer crucificado.