16 Y preguntó á los escribas: ¿Qué disputais con ellos?

17 Y respondiendo uno de la compañía, dijo: Maestro, traje mi hijo á tí, que tiene un espíritu mudo,

18 el cual donde quiera que le toma, le despedaza, y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando; y dije á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.

19 Y respondiendo él, le dijo: ¡Oh generacion infiel! ¿hasta cuándo estaré
con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? traédmele.

20 Y se le trajeron: y como [él] le vió, luego el espíritu le comenzó á
despedazar; y cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos.

21 Y preguntó á su padre: ¿Cuánto tiempo ha que le aconteció esto? Y él
dijo: Desde niño:

22 y muchas veces le echa en el fuego, y en aguas, para matarle: mas, si
puedes algo, ayúdanos, teniendo misericordia de nosotros.

23 Y Jesus le dijo: Si puedes creer esto, al que cree todo es posible.

24 Y luego el padre del muchacho dijo, clamando con lágrimas. Creo, Señor: ayuda mi incredulidad.

25 Y como Jesus vió que la compañía concurria, riñó al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres mas en él.