46 donde su gusano no muere, y su fuego nunca se apaga.
47 Y si tu ojo te fuere ocasion de caer, sácale: mejor te es entrar al reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al quemadero del fuego:
48 donde su gusano no muere, y su fuego nunca se apaga.
49 Porque todo [hombre] será salado con fuego, y todo sacrificio será salado
con sal.
50 Buena es la sal: mas si la sal fuere desabrida, ¿con qué la adobareis?
Tened en vosotros mismos sal; y tened paz los unos con los otros.
CAPITULO 10
1 Y PARTIÉNDOSE de allí, vino en los términos de Judéa por tras el Jordán: y
volvió la compañía á juntarse á él; y volviólos á enseñar, como acostumbraba.
2 Y llegándose los Fariséos, le preguntaron: Si era lícito al marido
repudiar a su mujer, tentándole.
3 Mas él respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés?
4 Y ellos dijeron: Moisés permitió escribir carta de divorcio, y repudiar.