45 porque el Hijo del hombre tampoco vino para ser servido, mas para servir,
y dar su vida en rescate por muchos.
46 ENTONCES vienen á Jericó; y saliendo el de Jericó, y sus discípulos y [una] gran compañía, Bartiméo el ciego, hijo de Timéo, estaba sentado junto al camino mendigando.
47 Y oyendo que era Jesus el Nazareno, comenzó á dar voces, y decir: Jesus,
hijo de David, ten misericordia de mí.
48 Y muchos le reñian, que callase: mas él daba mayores voces: Hijo de
David, ten misericordia de mí.
49 Entonces Jesus parándose, mandó llamarle; y llaman al ciego, diciéndole:
Ten confianza: levantate, [que] te llama.
50 El entonces echando su capa, se levantó, y vino á Jesus.
51 Y respondiendo Jesus, le dice: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le
dice: Maestro, que cobre la vista.
52 Y Jesus le dijo: Vé: tu fé te ha salvado. Y luego cobró la vista, y
seguia á Jesus en el camino.
CAPITULO 11
1 Y COMO fueron cerca de Jerusalem, de Bethphage, y de Bethania, al monte de las Olivas, envia dos de sus discípulos,