4 como está escrito en el libro de los sermones del profeta Isaías, que dice: Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor, haced derechas sus sendas:

5 todo valle se llenará, y todo monte y collado se bajará; y los [caminos] torcidos serán enderezados, y los caminos ásperos allanados;

6 y verá toda carne la salud de Dios.

7 Y decia á las compañías que salian para ser bautizadas de él: Generacion de víboras, ¿quién os enseñó á huir de la ira que vendrá?

8 haced, pues, frutos dignos de penitencia, y no comenceis á decir en vosotros mismos: [Por] padre tenemos á Abraham; porque os digo, que puede Dios, aun de estas piedras, levantar hijos á Abraham:

9 y ya tambien la hacha está puesta á la raiz de los árboles: todo árbol pues que no hace buen fruto, es talado, y echado en el fuego.

10 Y las compañías le preguntaban, diciendo: ¿Pues, qué haremos?

11 Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos ropas, dé al que no tiene; y
él que tiene alimentos, haga lo mismo.

12 Y vinieron tambien [á él] los publicanos para ser bautizados, y le
dijeron: ¿Maestro, qué haremos?

13 Y él les dijo: No demandeis mas de lo que os está ordenado.