9 Y sus discípulos le preguntaron, qué era esta parábola.
10 Y él dijo: Á vosotros es dado conocer los misterios del reino de Dios: mas á los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan.
11 Es pues esta parábola: La simiente es la palabra de Dios.
12 Y los de junto al camino, estos son los que oyen; y luego viene el diablo, y quita la palabra de su corazon, porque no se salven creyendo.
13 Y los de sobre piedra, [son] los que habiendo oido, reciben la palabra con gozo: mas estos no tienen raices: que á tiempo creen, y en el tiempo de la tentacion se apartan.
14 Y lo que cayó entre espinas, estos son los que oyeron; mas idos son ahogados de los cuidados, y de las riquezas, y de los pasatiempos de la vida, y no llevan fruto.
15 Y lo que en buena tierra, estos son los que con corazon bueno y recto retienen la palabra oida, y llevan fruto en paciencia.
16 Ninguno empero que enciende el candil, le cubre con [algun] vaso, ó le pone debajo de la cama: mas le pone en un candelero, para que los que entran, vean la lumbre.
17 Porque no hay cosa oculta, que no haya de ser manifestada; ni cosa
escondida que no haya de ser entendida, y de venir á luz.
18 Mirad pues como oís: porque á cualquiera que tuviere, le será dado; y á
cualquiera que no tuviere, aun lo que parece tener será quitado de él.