46 Y él dijo: ¡Ay de vosotros tambien, doctores de la ley! que cargais los hombres con cargas que no pueden llevar: mas vosotros, ni aun con un dedo tocais las cargas.
47 ¡Ay de vosotros! que edificais los sepulcros de los profetas, y los
mataron vuestros padres.
48 Cierto dais testimonio que consentis en los hechos de vuestros padres:
porque á la verdad ellos los mataron, mas vosotros edificais sus sepulcros.
49 Por tanto la sabiduría de Dios tambien dijo: Enviaré á ellos profetas y
apóstoles, y de ellos [á unos] matarán, y [á otros] perseguirán.
50 Para que de esta generacion sea demandada la sangre de todos los
profetas, que ha sido derramada desde la fundacion del mundo:
51 desde la sangre de Abel, hasta la sangre de Zacharías que murió entre el
altar y la casa: así os digo, será demandada de esta generacion.
52 ¡Ay de vosotros, doctores de la ley! que [os] tomasteis la llave de la
ciencia: vosotros no entrasteis, y á los que entraban impedisteis.
53 Y diciéndoles estas cosas, los escribas y los Fariséos comenzaron á
apretarle en gran manera, y á provocarle á que hablase de muchas cosas,
54 acechándole, y procurando de cazar algo de su boca para acusarle.