6 Y dijo el Señor: Oid lo que dice el mal juez:

7 ¿y Dios no defenderá á sus escogidos que claman á él dia y noche, aunque
sea longánimo acerca de ellos?

8 os digo que los defenderá presto: empero el Hijo del hombre, cuando
viniere, ¿hallará fé en la tierra?

9 Y dijo tambien á unos, que confiaban de sí como justos, y menospreciaban á
los otros, esta parábola:

10 Dos hombres subieron al templo á orar, el uno Fariséo, y el otro
publicano.

11 El Fariséo en pié oraba consigo de esta manera: Dios, te hago gracias, que no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros; ni aun como este publicano.

12 Ayuno dos veces en la semana: doy diezmos de todo lo que poseo.

13 Mas el publicano estando lejos, no queria, ni aun alzar los ojos al cielo: mas heria su pecho, diciendo: Dios, sé propicio á mí, pecador.

14 Os digo que este descendió á su casa [mas] justificado que el otro: porque cualquiera que se ensalza, será humillado; y el que se humilla, será ensalzado.

15 Y TRAIAN á él los niños para que los tocase, lo cual viéndolo los
discípulos, les reñian.