31 Y los demonios le rogaron, diciendo: Si nos echas, permítenos que vamos en aquel hato de puercos.

32 Y les dijo: Id. Y ellos salidos, se fueron en aquel hato de puercos; y hé aquí, todo el hato de los puercos se precipitó de un despeñadero en la mar; y murieron en las aguas.

33 Y los porqueros huyeron, y viniendo á la ciudad, contaron todas las
cosas, y lo que habia pasado con los endemoniados.

34 Y, hé aquí, toda la ciudad salió á recibir á Jesus: y cuando le vieron,
le rogaban que se fuese de sus términos.

CAPITULO 9

1 ENTONCES entrando en el navío, pasó de la otra parte, y vino á su ciudad.

2 Y, hé aquí, le trajeron un paralítico echado en [una] cama: y viendo Jesus la fé de ellos, dijo al paralítico: Confia, hijo; tus pecados te son perdonados.

3 Y, hé aquí, algunos de los escribas decian dentro de sí: Este blasfema.

4 Y viendo Jesus sus pensamientos, dijo: ¿Por qué pensais mal en vuestros
corazones?

5 ¿cuál es mas fácil, decir: los pecados te son perdonados; ó decir:
Levántate, y anda?