30 Así que siendo profeta, y sabiendo que con juramento le habia Dios jurado, que del fruto de su lomo cuanto á la carne, le levantaria el Cristo, que se asentaria sobre su silla:

31 viéndolo antes, habló de la resurreccion del Cristo, que su alma no haya sido dejada en el infierno, ni su carne haya visto corrupcion.

32 A este Jesus resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.

33 Así que levantado por la diestra de Dios, y recibiendo del Padre la
promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros ahora veis y oís.

34 Porque David no subió á los cielos: empero él dice: Dijo el Señor á mi
Señor, Asiéntate á mi diestra,

35 hasta que ponga tus enemigos [por] estrado de tus piés.

36 Sepa pues certísimamente toda la casa de Israél, que á este ha hecho Dios
el Señor y el Cristo, á este Jesus que vosotros crucificasteis.

37 Entonces oídas estas cosas, fueron compungidos de corazon, y dijeron á
Pedro, y á los otros apóstoles: Varones, hermanos, ¿qué haremos?

38 Y Pedro les dice: Haced penitencia,* y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesu Cristo para perdon de los pecados; y recibireis el don del Espíritu Santo: {* Arrepentíos, ó, endmendáos.}

39 porque á vosotros es [hecha] la promesa, y á vuestros hijos, y á todos
los que están lejos: á cuales quiera que el Señor nuestro Dios llamare.