17 Entonces les pusieron las manos encima, y recibieron el Espíritu Santo.
18 Y como vió Simon que por la imposicion de las manos de los apóstoles se
daba el Espíritu Santo, les presentó dineros,
19 diciendo: Dádme tambien á mí esta potestad: que á cualquiera que pusiere
las manos encima, reciba el Espíritu Santo.
20 Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, que piensas que el don
de Dios se gane por dinero:
21 no tienes tú parte ni suerte en este negocio: porque tu corazon no es
recto delante de Dios:
22 arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega á Dios, si quizás te será
perdonado este pensamiento de tu corazon:
23 porque en hiel de amargura, y en prision de maldad veo que estás.
24 Respondiendo entonces Simon, dijo: Rogad vosotros por mí al Señor, que
ninguna cosa de estas, que habeis dicho, venga sobre mí.
25 Y ellos habiendo testificado y hablado la palabra de Dios, se volvieron á
Jerusalem, y en muchas tierras de los Samaritanos anunciaban el Evangelio.
26 EMPERO el ángel del Señor habló á Felipe, diciendo: Levántate, y vé hácia el mediodía, al camino que desciende de Jerusalem á Gaza: la cual es desierta.