2 pio, y temeroso de Dios, con toda su casa, y que hacia muchas limosnas al
pueblo, y que oraba á Dios siempre.

3 Este vió en vision manifiestamente, como á la hora de las nueve del dia,
que un ángel de Dios entraba á él, y le decia: Cornelio.

4 Y él, puestos en él los ojos, espantado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo:
Tus oraciones y tus limosnas han subido en memoria en la presencia de Dios:

5 envia pues ahora varones á Joppe, y haz venir á un Simon, que tiene por
sobrenombre Pedro:

6 este posa en casa de un Simon curtidor, que tiene su casa junto á la mar:
este te dirá lo que te conviene hacer.

7 E ido el ángel que hablaba con Cornelio, llamó dos de sus criados, y un
soldado temeroso del Señor, de los que se llegaban á él:

8 á los cuales, despues de habérselo contado todo, los envió á Joppe.

9 Y un dia despues, yendo ellos camino, y llegando cerca de la ciudad, Pedro
subió á la azotea á orar, cerca de la hora de las seis.

10 Y aconteció que le vino una grande hambre, y quiso comer, y aparejándole
ellos, cayó sobre él un exceso de entendimiento.

11 Y vió el cielo abierto, y que descendia á él un vaso, como un gran
lienzo, que [atado] de los cuatro cantos era bajado del cielo á la tierra: