2 Y mató á Jacobo, el hermano de Juan, á cuchillo.
3 Y viendo que habia agradado á los Judíos, pasó adelante para prender tambien á Pedro, y eran los dias de los panes sin levadura.
4 El cual prendido, le echó en la cárcel, entregándole á cuatro cuaterniones de soldados, que le guardasen: queriendo sacarle al pueblo despues de la Pascua.
5 Así que, Pedro era guardado en la cárcel: y la Iglesia hacia oracion á Dios sin cesar por él.
6 Y cuando Herodes le habia de sacar, aquella misma noche, estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, preso con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta que guardaban la cárcel.
7 Y hé aquí, el ángel del Señor sobrevino, y la luz resplandeció en la cárcel: é hiriendo á Pedro en el lado, le despertó, diciendo: Levántate prestamente. Y las cadenas se le cayeron de las manos.
8 Y le dijo el ángel: Cíñete, y átate tus zapatos. Y lo hizo así. Y le dijo:
Rodéate tu ropa, y sígueme.
9 Y saliendo, le seguia; y no sabia que era verdad lo que hacia el ángel:
mas pensaba que veía vision.
10 Y como pasaron la primera y la segunda guarda, vinieron á la puerta de hierro, que va á la ciudad, la cual se les abrió de suyo: y salidos, pasaron una calle; y luego el ángel se apartó de el.
11 Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente, que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo el pueblo de los Judíos que me esperaba.