2 Y se allegaron á él muchas compañías; y entrándose él en un navío, se
sentó, y toda la compañía estaba á la ribera.
3 Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: Hé aquí, el que sembraba
salió á sembrar.
4 Y sembrando, parte [de la simiente] cayó junto al camino, y vinieron las
aves, y la comieron.
5 Y parte cayó en pedregales, donde no tenia mucha tierra; y nació luego,
porque no tenia tierra profunda:
6 mas en saliendo el sol, se quemó, y se secó, porque no tenia raiz.
7 Y parte cayó en espinas, y las espinas crecieron, y la ahogaron.
8 Y parte cayó en buena tierra, y dió fruto, uno de á ciento, y otro de á sesenta, y otro de á treinta.
9 Quien tiene oidos para oir, oiga.
10 Entonces llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por
parábolas?
11 Y él respondiendo, les dijo: Porque á vosotros es concedido saber los
misterios del reino de los cielos, mas á ellos no es concedido.