32 Y Agripa dijo á Festo: Podia este hombre ser suelto, si no hubiera
apelado á César.
CAPITULO 27
1 MAS como fué determinado que habiamos de navegar para Italia, entregaron á Pablo, y á algunos otros presos á un centurion llamado Julio, de la compañía Augusta.
2 Así que embarcándonos en un navío Adrumetino, nos partimos, estando con nosotros Aristarco Macedonio de Tesalónica, para navegar junto á los lugares de Apia.
3 Y otro dia llegamos á Sidón, y Julio tratando á Pablo humanamente, le
permitió, que fuese á los amigos para ser de ellos bien tratado.
4 Y alzando [velas] de allí, navegamos bajo de Cipro: porque los vientos
eran contrarios.
5 Y habiendo pasado la mar que está junto á Cilicia y Panfilia, venimos á
Mira, que es [ciudad] de Licia.
6 Y hallando allí el centurion un navío Alejandrino, que navegaba á Italia,
nos puso en él.
7 Y navegando muchos dias despacio, y habiendo apenas llegado delante de
Gnido, no dejándonos el viento, navegamos bajo de Creta junto á Salmón.
8 Y costeándola apenas, venimos á un lugar que llaman Buenos Puertos, cerca
del cual estaba la ciudad de Laséa.