26 De manera que si el incircunciso guardare las justicias de la ley, ¿no
será tenida su incircuncision por circuncision?
27 Y lo que de su natural es incircunciso, guardando perfectamente la ley, te juzgará á tí, que con la letra y con la circuncision eres rebelde á la ley.
28 Porque no el que es Judío en manifiesto, ni la circuncision que es en manifiesto en la carne:
29 mas el que en lo secreto [es] Judío: y la circuncision del corazon, en espíritu, no en letra: la alabanza del cual no [es] por los hombres, mas por Dios.
CAPITULO 3
1 QUÉ, pues, tiene mas el Judío? ¿ó qué aprovecha la circuncision?
2 Mucho en todas maneras. Lo primero ciertamente, que la palabra de Dios les
ha sido confiada.
3 ¿Porque qué [hay,] si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿La
incredulidad de ellos habrá [por eso] hecho vana la verdad de Dios?
4 En ninguna manera: porque Dios es verdadero, y todo hombre es mentiroso, como está escrito: Para que seas justificado en tus dichos, y venzas cuando juzgares.
5 Y si nuestra iniquidad encarece la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿será [por eso] injusto Dios que da castigo? (hablo como hombre.)