20 Bien: por [su] incredulidad fueron quebrados, mas tú por la fé estás en pié. No te ensoberbezcas, antes teme:
21 que si Dios no perdonó á los ramos naturales, á tí tampoco no perdone.
22 Mira antes la bondad, y la severidad de Dios: la severidad ciertamente en los que cayeron; mas la bondad en tí, si permanecieres en la bondad: de otra manera tú tambien serás cortado.
23 Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán ingeridos: que poderoso es Dios para volverlos á ingerir.
24 Porque si tú eres cortado del natural acebuche, y contra natura fuiste ingerido en la buena oliva, ¿cuánto mas estos, que son los [ramos] naturales, serán ingeridos en su oliva?
25 Porque no quiero, hermanos, que ignoreis este misterio, para que no seais acerca de vosotros mismos arrogantes: [y es,] que el endurecimiento en parte ha acontecido en Israél, [para que] entre tanto entrase la plenitud de los Gentiles.
26 Y así todo Israél fuese salvo: como está escrito: Vendrá de Sión el Libertador, que quitará de Jacob la impiedad:
27 y esto será mi testamento á ellos, cuando quitare sus pecados.
28 Así que, cuanto al Evangelio, [los tengo por] enemigos por causa de vosotros: mas cuanto á la eleccion [de Dios, me son] muy amados por causa de los padres.
29 Porque sin arrepentimiento [son] las mercedes y la vocacion de Dios.