11 Y esto, conociendo el tiempo, que [es] ya hora de levantarnos del sueño:
porque ahora nos está mas cerca nuestra salud que cuando creiamos:

12 la noche ha pasado, y el dia ha llegado: echemos pues las obras de las
tinieblas, y vistámonos las armas de luz.

13 Andemos, como de dia, honestamente: no en glotonerías y borracheras, no
en lechos y disoluciones, no en pendencias y envidia:

14 mas vestíos del Señor Jesu Cristo; y no hagais caso de la carne en [sus]
deseos.

CAPITULO 14

1 AL enfermo en la fé sobrellevad, no en contiendas de disputas.

2 Porque uno cree que se ha de comer de todas cosas: otro enfermo come
legumbres.

3 El que come, no menosprecie al que no come; y el que no come, no juzgue al
que come: porque Dios le ha levantado.

4 ¿Tú, quién eres, que juzgas el siervo ajeno? Por su señor está en pié, ó
cae: [y si cae,] se afirmará: que poderoso es Dios para afirmarle.

5 Asimismo uno hace diferencia entre dia y dia: otro juzga [iguales] todos
los dias. Cada uno esté asegurado en su ánimo.