15 Empero el espiritual examina (ciertamente) todas las cosas: mas él de
nadie es entendido.

16 Porque ¿quién conoció el entendimiento del Señor? ¿quién le instruyó? Mas
nosotros tenemos el entendimiento de Cristo.

CAPITULO 3

1 DE manera que yo, hermanos, no pude hablaros como á espirituales: mas os hablé como á carnales, [es á saber,] como á niños en Cristo:

2 os dí á beber leche, no vianda: porque aun no podiais, mas ni aun podeis;

3 porque aun sois carnales: porque habiendo entre vosotros celos, y
contiendas, y disensiones, ¿no sois carnales, y andais como hombres?

4 Porque diciendo el uno: Yo cierto soy de Pablo: y el otro: Yo de Apolos,
¿no sois carnales?

5 ¿Qué pues es Pablo? ¿y qué [es] Apolos? Ministros por los cuales habeis
creido: y cada uno conforme [á lo que] el Señor dió.

6 Yo planté, Apolos regó: mas Dios ha dado el crecimiento.

7 Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios que da el
crecimiento.