4 Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado:
mas el que me juzga el Señor es.
5 Así que no juzgueis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual tambien aclarará lo oculto de las tinieblas, y manifestará los intentos de los corazones; y entonces cada uno tendrá de Dios la alabanza.
6 Esto empero, hermanos, he pasado por ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros: para que en nosotros aprendais á no saber mas de lo que está escrito, hinchándoos por causa de otro el uno contra el otro.
7 Porque ¿quién te juzga? ¿ó qué tienes que no hayas recibido? y si tambien
[tú lo] recibiste, ¿de qué te glorías como si no hubieras recibido?
8 Ya estais hartos, ya estais ricos: sin nosotros reinais [ya:] y ojalá
reineis, para que nosotros reinemos tambien juntamente con vosotros.
9 Porque á lo que pienso, Dios nos ha mostrado por los postreros de los apóstoles, como á sentenciados á muerte: porque somos hechos espectáculo al mundo, y á los ángeles, y á los hombres.
10 Nosotros locos por amor de Cristo, y vosotros prudentes en Cristo:
nosotros flacos, y vosotros fuertes: vosotros nobles, y nosotros viles.
11 Hasta esta hora hambreamos, y tenemos sed, y estamos desnudos, y somos
heridos de pescozones, y andamos vagabundos:
12 y trabajamos, obrando de nuestras manos: somos maldecidos, y bendecimos:
padecemos persecucion, y sufrimos:
13 Somos blasfemados, y rogamos: somos tenidos como por la basura de este
mundo, inmundicias de todos, hasta ahora.