18 Huid la fornicacion: cualquier [otro] pecado que el hombre hiciere, fuera
del cuerpo es: mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.

19 ¿O ignorais que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo [el cual
está] en vosotros, el cual teneis de Dios, y que no sois vuestros?

20 Porque comprados sois por precio: glorificad pues á Dios en vuestro
cuerpo, y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

CAPITULO 7

1 CUANTO á las cosas de que me escribisteis: bueno^ seria al hombre no tocar
mujer.

2 Mas por evitar las fornicaciones, cada uno tenga su mujer, y cada una
tenga su marido.

3 El marido pague á la mujer la debida benevolencia: y asimismo la mujer al
marido.

4 La mujer no tiene la potestad de su propio cuerpo, sino el marido: y por el semejante tampoco el marido tiene la potestad de su propio cuerpo, sino la mujer.

5 No os defraudeis el uno al otro, sino fuere algo por tiempo, de consentimiento [de ambos,] por ocuparos en ayuno y en oracion; y volved á juntaros en uno, porque no os tiente Satanás á causa de vuestra incontinencia.

6 Mas esto digo por permision, no por mandamiento.