37 Empero el que está firme en su corazon, y que no tiene necesidad, mas que tiene libertad de su voluntad, y determinó en su corazon esto, de guardar su vírgen, bien hace.
38 Así que el que casa su virgen, bien hace: y el que no la casa, mejor hace.
39 La mujer [casada] está atada á la ley, mientras vive su marido: mas si su marido muriere, libre es; cásese con quien quisiere con tal que sea en el Señor.
40 Empero mas bienaventurada será si se quedare así: y pienso que tambien yo tengo Espíritu de Dios.
CAPITULO 8
1 EMPERO de lo que á los ídolos es sacrificado, sabemos que todos tenemos
ciencia. La ciencia hincha, mas la caridad edifica.
2 Y si alguno se piensa que sabe algo, aun no sabe algo como le conviene
saber.
3 Mas el que ama á Dios, el tal conocido de Dios.
4 Así que de las viandas que son sacrificadas á los ídolos, sabemos que el
ídolo nada es en el mundo, y que ningun Dios hay, mas de uno.
5 Porque aunque haya algunos que se llamen dioses, ó en el cielo, ó en la
tierra, como hay muchos dioses, y muchos señores;