18 Y todo esto por Dios, el cual nos reconcilió á sí por Jesu Cristo, y nos
dió el ministerio de la reconciliacion.
19 Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo á sí, no
imputándoles sus pecados, y puso en nosotros la palabra de la reconciliacion.
20 Así que embajadores somos en nombre de Cristo, como si Dios [os] rogase
por medio nuestro; [os] rogamos en nombre de Cristo, reconciliáos con Dios.
21 Al que no conoció pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros
fuésemos hechos justicia de Dios en él.
CAPITULO 6
1 POR lo cual [nosotros] ayudando tambien, [os] exhortamos que no hayais recibido en vano la gracia de Dios:
2 (porque dice: En tiempo acepto te he oido, y en dia de salud te he socorrido: hé aquí, ahora el tiempo acepto; hé aquí, ahora el dia de la salud:)
3 no dando á nadie ningun escándalo, porque nuestro ministerio no sea
vituperado:
4 antes habiéndonos en todas cosas, como ministros de Dios, en mucha
paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias,
5 en azotes, en cárceles, en alborotos, en trabajos, en vigilias, en ayunos,