26 Porque, ¿de qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y
perdiere su alma? ¿O, qué recompensa dará el hombre por su alma?
27 Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus
ángeles; y entonces pagará á cada uno conforme á sus obras.
28 De cierto os digo, [que] hay algunos de los que están aquí, que no
gustarán la muerte, hasta que hayan visto el Hijo viniendo en su reino.
CAPITULO 17
1 DESPUES de seis dias Jesus toma á Pedro, y á Jacobo, y Juan su hermano, y
los saca aparte á un monte alto.
2 Y se trasfiguró delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol, y
sus vestidos fueron blancos como la luz.
3 Y hé aquí, les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.
4 Y respondiendo Pedro, dijo á Jesus: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres cabañas ¡para tí una, y para Moisés otra, y para Elías otra.
5 Estando aun hablando él, hé aquí, una nube de luz [que] los cubrió; y hé aquí, una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tome contentamiento: á él oid.
6 Y oyendo [esto] los discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera.